El tema de ayer fue muy interesante, entre otras cosas hablaron de los informes de la FAO, del análisis de la pesca en España, pero lo que más me impactó fue el tema de Pescanova - Pharma mar. La primera por el sistema de pesca-limpieza-congelación del pescado lo que hace que confiemos un poco más en que el pescado congelado tiene todas las vitaminas que el fresco (si vas con aisuidad a un mercado verás las colas en las pescaderias y el vacio abosluto en el puesto del pescado congelado); la otra por la innovación científica y el aprovechamiento de los medios compartidos.
El final de la exposición nos mostró un futuro en la acuicultura pero pese a lo que comentamos en clase, respecto a los peces de agua marina no puedo hablar, tengo que dar mi opinión al respecto.
Mi pueblo, bueno el de mi padre como tantos madrileños, es un pueblo a orillas del río Tormes enclavado en la sierra de Gredos en la provincia de Ávila. Pues bien, el pescado típico es la Trucha que tras tantos años de un verdadero expolio (por los que no se podría llamar pescadores) ha hecho que la "veda" (el tiempo permitido para su pesca) sea más breve que nunca y con una limitación de unidades diarias muy restrictiva. Pues esa trucha nada tiene que ver con la que nos venden en el mercado, con los ojos cerrados se distingue su sabor peculiar y cuando los abres ves la principal diferencia: sus manchas rojas.
Os voy a dar un consejo, si alguna vez en algún mecado veis truchas con mancahas rojas en el lomo en lugar de negras o grises, no os lo penseis y compradla. Le dareis un capricho al paladar.
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